| Cordero de Dios, tiene una sinopsis que espantará
a más de uno, simplemente por la repetición
de los dos temas que trata, en el cine argentino. No solo
son repetidos, si no que las películas buenas que hablan
de los mismos, son la minoría. Kamchatka y Crónica
de una fuga, son la referencia rápida que viene a mi
cabeza sobre los buenos ejemplos de contar una buena historia.
Seguramente me perdí otras, pero a causa de las malas…
Yo a veces me imagino que debe haber materias en las escuelas
de cine, que se llaman “proceso militar”, “crisis
del 2001”, y la reciente “filmemos cualquier cosa,
pero la ambientamos en San Luis”.
Y siempre tengo que hacer esta aclaración, es necesario
que se cuenten estas historias, pero que no sea un simple
capricho de un director chiflado, que hace una película
solamente para que su familia la vea por compromiso.
¿De que lado está Cordero de Dios según
mi criterio? Está del lado correcto, porque cuenta
una buena historia, sabiendo contarla, bien filmada, con buenos
actores y bien dirigida.
Eso es lo difícil, y por eso aplaudo que se hagan
las cosas así, y lamento cuando a causa de todas las
películas malas, la ligan las buenas producciones.
Fui a verla con el prejuicio de la sinopsis algo rebuscada,
pero la historia es llevadera y el relato la hace posible.
Al igual que en las dos buenas películas que mencioné,
lo que se destaca es que no es una película “partidaria”,
simplemente cuenta una historia en particular.
Lo arriesgado de la producción es que está
contada en las dos épocas, y tiene unos muy buenos
momentos de mezcla de los dos tiempos, con transiciones maravillosas
y muy pocas veces logradas en nuestro cine.
Tiene una hermosa fotografía y muy buenos cuadros.
Y quizás por esto, me sorprendí por un par de
fueras de foco notables, y también creo que muchas
tomas son muy largas para no aportar mucho, como ejemplo pongo
la espera a Mercedes Morán en Ezeiza.
Del elenco es para destacar lo de Leonora Balcarce, que se
pone al hombro la mayor parte de la película en la
etapa reciente. A Mercedes Morán ya la conocemos y
siempre hace muy bien sus papeles. También me gustó
mucho lo de Malena Solda.
La reconstrucción de los años 70 me parece
más acertada o al menos no descubro los posibles errores,
que si un detallista puede ver en el 2001.
Cordero de Dios es una película que para quienes dudan
si verla o no, no creo que los defraude.
Una buena producción, una buena historia, que merece
una oportunidad en el cine y que ojalá su directora
demuestre su capacidad con otras historias que pueda llevar
al cine.
Sir
Chandler
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