| Vamos a la luna es un cuentito simpático para
que los más chicos se diviertan un poco en el cine.
Aclaro que vi la versión 3D, por lo que en estos casos,
eso suma mucho.
La historia es muy simple,
Creo que jamás Pixar hubiera hecho una película
con MOSCAS como protagonistas… no son personajes simpáticos
precisamente, y el dibujo está muy transformado de
lo que es la realidad. Podrían haber puesto otro bichito
y capáz que hasta les servia para meterlos en una cajita
feliz… pero quien va a poner una mosca junto a una hamburguesa????
En cuanto al 3D y la filmación en general, tiene un
muy buen trabajo de movimiento de la cámara. Al comienzo
fundamentalmente, le hicieron unos recorridos del terreno
muy buenos y logrados, como también cuando hacen el
paneo en la zona donde están los bares, con las moscas
más personajes.
Igual hubo 3 o 4 escenas que el 3D me puso los ojos en órbita
y tuve que “resetear”. Y no es que haya visto
precisamente pocas películas en 3D… creo que
acá no se hicieron bien algunas transiciones de planos.
El guión es muy simple con chistecitos en torno a las
moscas previsibles como “se hizo la mosquita muerta”
y demás frases similares.
A pesar de sus 89 minutos, se me hizo un poco larga. Indudablemente
quisieron cumplir con el tiempo reglamentario, y estiraron
varias cosas de manera innecesaria.
Como así también no se entiende para que corno
aparece uno de los sobrevivientes para decir que las moscas
no fueron a la luna…. O sea si el remate de su intervención
hubiera sido “chicos, las moscas no fueron, pero los
sueños hay que llevarlos a cabo” o algo así,
ok, cuadraba! Pero acá quedó como relleno, o
como un “señor mayor” que va a programa
de televisión a reflexionar que en sus tiempos se vivía
mejor… vuelva al asilo abuelo!!
Párrafo aparte es el tema de los rusos. BASTA
Este año creo que hubo tantos “rusos malos”
como sinopsis de películas argentinas que decían
“diciembre del 2001”… Y ESO ES MUCHO DECIR!!
Mirta Legrand diría en su programa: “los rusos
malos ya pasaron de moda”, y no se equivoca!
Imaginate que es una película que apunta a chicos de
hasta 10 años… para que les metés en la
cabeza lo mismo que les decían a sus abuelos!!!
En Superagente 86 está todo bien, porque es de esa
época y uno siempre vió a los “rusos malos”
pero simpaticones, pero el guionista de un dibujo animado,
que apunta a los chicos… si tiene que recurrir a un
“malo” (ya esto era cuestionable en esta historia),
tiene que pensar algo un poco más actual, y evitar
esta desubicación ideológica de tantas décadas.
Ya se que esto transcurre en el medio de la guerra fria, pero
si se hubieran centrado solamente en la parte educativa, ya
que muestran muy bien todo el proceso del alunizaje, alcanzaba.
Amén de todo esto, si tienen la chance de ir a verla
a una sala digital 3D, seguramente la van a pasar muy bien,
porque es un producto visualmente bien armado para este sistema
y se aprovecha plenamente.
Ahora, si solo tienen la opción 2D… dejen a sus
hijos en la sala, y entren a ver algo que termine mas o menos
al mismo tiempo ;)
Sir
Chandler |
Vamos a la luna es una producción animada belga
independiente que ofrece un buen espectáculo al público
infantil.
La película fue concebida para ser disfrutada en las
salas 3D que es donde los chicos más van a disfrutar
este film.
El director Ben Stassen no eligió una trama sencilla
para contar. Todos los aspectos científicos de la llegada
del hombre a la luna estuvieron muy bien elaborados y dentro
de todo se la hicieron bastante fácil a los más
pequeños para que no se perdieran en la historia.
Me parece una gilada ponerse a destrozar este film, como ocurrió
en otros medios porque no presenta un trabajo de animación
de primer nivel.
Este es un género carísimo para laburar y esta
producción independiente hizo un excelente laburo con
los 27 millones de dólares que tuvo de presupuesto.
Para que se den una idea, filmes recientes como Wall- E y
Kung Fu Panda tuvieron un costo de 180 y 130 millones de dólares
respectivamente.
Es obvio que el film belga no esté a la misma altura
desde la realización.
Pese a todo, el director Stassen logró hacer una película
que se disfruta a pleno en el formato 3D.
Este sistema te da la ventaja como espectador de sentirte
dentro del film y los artistas de Vamos a la luna hicieron
un fantástico trabajo con todos los detalles que se
pueden disfrutar en los distintos escenarios y los movimientos
de cámaras en las escenas de acción.
El momento en que despega el primer transbordador espacial
es espectacular en la pantalla grande.
Lo más flojo del estreno está relacionado con
el guión. Toda la subtrama de las moscas malvadas rusas
que quieren impedir la llegada a de los norteamericanos a
la luna es cualquiera y roza el terreno de lo bizarro.
Al final arruinaron la película cuando antes que comiencen
los créditos finales aparece uno de los astronautas
reales que formaron parte de ese primer viaje a la luna y
les dice a los chicos que se olviden de la historia que vieron,
ya que en la vida real ninguna mosca formó parte del
viaje, entonces se rescata el esfuerzo de la humanidad por
haber conseguido ese logro.
Estuvo de más.
Podrían haber dado el mismo mensaje con un poco más
de tacto sin pedirle a los chicos que se olviden de los personajes
de fantasía.
En fin, más allá de este punto Vamos a luna
es una buena película para disfrutar en familia.
Hugo
Zapata |