Crítica de Chandler
De Moscú a París, de ahí a Londres, luego a Madrid, pasando por Marruecos y de ahí a Nueva York … Y no es el cliente soñado por un agente de viajes… es Jason Bourne. Pero Bourne el ultimátum si puede ser la película soñada por los amantes de las películas de acción y espías. Debería rezar el poster “no recomendable para personas con problemas coronarios”, porque la peli no da respiro tanto por la acción como por el suspenso que tiene en casi todos los minutos que dura. Obviamente es necesario conocer la historia de Bourne para poder ver la tercera, no porque sea muy complicada, si no que si viste las anteriores, vas a tener muchas ganas de ver como sigue la cosa, y si realmente puede encontrar la identidad olvidada. Si no las viste… verás una buena peli de acción, pero sin ese conocimiento del personaje que tiene el resto. El director, Paul Greengrass hace nuevamente una tarea increíble, porque sabe manejar de manera brillante los tiempos y los planos, además de un manejo increíble de las escenas de peleas, con los cuadros por segundo necesarios para que “vivas” la pelea como si estuvieras realmente pegado a los protagonistas. Una de las escenas más maravillosas es el salto de Damon de una terraza a un balcón... la cámara lo sigue!!! A diferencia de otros héroes de acción, las de Bourne no dan lugar a “balas” que deberían haber matado, momentos de duda romántico del personaje, chivos puestos porque si… Bourne es una peli de acción que no da lugar a nada más que eso. El elenco sigue siendo excelente, y redondea una producto brillante, que por lo menos a mi me hace lamentar que se haya anunciado que es la última película de este personaje. Un placer ver a Julia Stiles y un detalle… el que aparece como hermano de la novia de Bourne, la alemana Franka Potente, la que muere al comienzo de la segunda, es Daniel Brühl, que si bien me acabo de enterar nació en España de padre Alemán, es el “hijo” en la brillante Good bye Lenin Matt Damon demuestra porque hace poco lo “descubrieron” como el actor más rendidor de Hollywood en estos momentos, y eso va también acorde al personaje. El tema de rendidor, es en relación a su sueldo y a lo que gana la película. La tarea de Damon es como toda la peli, no deja lugar a dudas y es increíble porque lo podés seguir viendo en otras películas, como a un tipo normal. Es contundente en Bourne, pero le seguís creyendo en las de Ocean (Ahora son 13 por ejemplo) o lo querés matar en Los infiltrados. Damon es realmente un grande y además de rendidor lo tendrían que nombrar como al más versátil de todos. Bourne el ultimátum es un placer cinéfilo que no hay que dejar de ver en una pantalla de cine.
Curiosidad: hay un momento en el que se ven fotos de los “casos” anteriores de Bourne y se ve al negro que Bourne no mata en la primera… y sorpresa!!! resultaba ser Mr Eko!!! (si no sabés quien es Mr Eko…. No es problema mio)
Crítica de Hugo Zapata
Por segundo año consecutivo el director Paul Greengrass le dio a la cartelera una de las mejores películas que se pudieron ver en el año. Es así de sencillo, Bourne: El Ultimátum cierra de manera brillante una de las más grandes trilogías de acción que se vieron en los último tiempos.
Creo que antes de embarcarse en la nueva película de Bond el realizador Marc Forster (Descubriendo el páis de Nunca Jamás) y Daniel "El Glaciar" Craig deberían juntarse para ver cinco veces seguidas (mínimo) esta película porque Greengrass dio cátedra de cómo se hace una aventura de espionaje en serio. No hablo de realismo, que es algo que caracteriza el arte de Greengrass, inclusive cuando hace filmes de género, si no de la adrenalina de la narración, las persecuciones que te atrapan en la butaca y no podés sacar los ojos de la pantalla. Esas cualidades que alguna vez tuvo el célebre 007 en el cine (y por lo que se hizo famoso en el mundo , no por la novelas) hasta que decidieron destruirlo. Las dos sagas son totalmente distintas, pero en materia de cine el género es el mismo. Casino Royale, además de un protagonista decente, careció de esa adrenalina y para todos los que odiamos aquel film, la nueva entrega de Bourne es una fiesta porque rescata las historias de espionaje como a muchos nos gusta verlas.
Algo muy loco de esta película es que las persecuciones, que abundan hasta empachar al espectador de pochoclo, tiene un ritmo de narración y una planificación que por lo general lo encontramos en el clímax final de una típica película de este estilo. Acá el director trabajó la trama como si fuera una montaña rusa que desde la primera escena hasta los créditos finales no para. Me cuesta imaginar alguna persona que durante la función mire su reloj para ver cuanto falta para que se termine o se acomode constantemente en el asiento porque se aburre. Si sos seguidor de esta serie te va a fascinar la conclusión.
Hay que felicitar a los productores del film que tras cinco meses de negociaciones lograron filmar una secuencia espectacular en la famosa estación de trenes Waterloo, en Londres, donde a diario circulan cerca de 380 mil personas por día. Esa es una de las tantas locaciones que fueron aprovechadas al máximo al igual que Marruecos y Nueva York donde se pueden disfrutar de varias escenas fabulosas. Desde que entró en la segunda parte el director de Vuelo 93 mejoró la saga con muchísimo realismo y originalidad, que es algo que por lo general no siempre sobresale, en este tipo de propuestas. Eso es lo que tiene de bueno la saga Bourne, que te sorprende con su desarrollo. Inclusive las coreografías de peleas son fascinantes. En este capítulo Matt Damon le da a una enciclopedia el uso más original e impensado que alguna vez se vio en el cine. Esto ocurre durante una pelea en Madrid que es digna de los trabajos soberbios que suele hacer el Maestro Yuen Woo Ping (Kill Bill/ Héroe), el número uno del mundo en este campo.
Vamos a estar confirmándolo en el blog de noticias, pero es un hecho que Paul Greengrass volverá en un futuro no muy lejano a sorprendernos otra vez con una propuesta de este estilo. Por lo pronto Bourne: El Ultimátum es un peliculón que no se puede dejar pasar en la pantalla grande, ya que es imperdible
Es un gran desenlace para una gran saga. Bourne: el ultimatum cumple con lo debido a gran escala. Me gusta mucho más las tomas de acción de Greengrass, pero mi favorita de las tres sigue siendo la primera de Liman.
Sobran las palabras con esta saga. El laburo de Greengrass es soberbio. Las peleas, las persecuciones tanto a pie como en auto. Las locaciones, la fotografia, un guion magnifico se conjugan para el mejor cierre que pudo haber tenido esta trilogía.
Matt Damon esta perfecto como el ex agente Jason Bourne. Es un traje que le calza perfecto.
Nada que reprochar, una película de acción que chorrea calidad. IMPERDIBLE !