Slumdog es una película muy particular. Su relato
y la historia que cuentan no es algo común. No llega
a ser una Forrest Gump o una Benjamín Button, pero…
casi casi de cierta manera.
Me gustó mucho esta película y el final creo
que es el broche de oro a un muy buen relato. Pero lo mejor
de toda la realización, es que Dany Boyle se ocupa
de demostrar porque es necesario dar un Oscar a Mejor película
y por separado a Mejor director. No se si Slumdog tiene que
ser elegida como la mejor del año para la Academia
de Hollywood, pero sin lugar a dudas el laburo de Boyle tiene
que ser premiado, porque es descomunal.
No solo por la dirección sobre los actores, sino que
fundamentalmente por su trabajo minucioso en la filmación,
en la puesta de cámaras, en nutrir cada secuencia o
situación con múltiples planos que demuestran
que el cine es grandioso cuando un director ama la cámara
como demuestra Boyle.
Será inevitable comparar algunas escenas con Ciudad
de Dios, tanto por el uso de la cámara en mano como
del entorno social y económico.
Mi referencia a Forrest Gump está dada por la recorrida
en la vida del protagonista, con hechos muy particulares,
aunque estos no pintorescos.
Las actuaciones son muy realistas, la fotografía es
maravillosa y la musicalización acompaña correctamente.
Creo que lo mejor que tiene Slumdog entre todas las nominadas,
es que no es una película que se haya hecho a mi parecer,
como para “estar nominada”. Y es una alegría
que la academia vea una historia y encima de este origen para
considerarla de las mejores películas del año.
Algo similar hicieron con el descomunal laburo de Robert Downey
Jr en Una guerra de película. Creo que este año
los de los Oscar se preguntaron un par de veces “¿Y
por que nó?. Eso es para aplaudir.
Y también este año tenemos a directores que
hacen películas distintas a sus antecedentes y que
les sale bien, como es Boyle con esta y Fincher con Button.
Eso asegura un muy buen futuro en el cine!
Por mi parte, Slumdog es una justa nominada al Oscar. Una
película para disfrutar.

Sir
Chandler