





6 turistas contratan a un guía de turismo extremo, quién los lleva a la abandonada ciudad de Pripyat, la antigua casa de los trabajadores del reactor nuclear de Chernobyl. Durante su exploración descubren rápidamente que no están solos.
No pasa absolutamente nada en toda la película. Un desastre, una pérdida de tiempo. Nada que no hayamos visto en cualquier otra película de terror.