





Nina (Natalie Portman) es bailarina en una compañía de ballet de la ciudad de Nueva York cuya vida, como todos los de su profesión, se consume totalmente con la danza. Ella vive con su obsesiva madre, ex bailarina Erica, que ejerce un control asfixiante sobre ella. Cuando el director artístico d [...]
La película se apoya sobre la temática del ballet, siendo que la protagonista no es bailarina, evidentemente, jamás se la verá a Natalie Portman en un plano general bailando; son todos primeros planos en los que realiza movimientos ondulados con sus brazos y en el que se pueden apreciar sus deficientes posturas de ballet, lo cual quita cierta credibilidad al trasfondo del film. Las escenas lésbicas, de masturbación y de autoflagelación que construyen la historia, no resultan tan atrapantes como otras de sus alucinaciones. Si se hubiese prescindido de la figura actoral y, en su lugar, una actriz-bailarina profesional habría sido más plausible la actuación del cisne.