
Una misteriosa carta lo llama de vuelta a Silent Hill en busca de su amor perdido, James encuentra un pueblo antaño reconocible y se topa con figuras terroríficas tanto familiares como nuevas, y empieza a cuestionarse su propia cordura.





La vida tranquila de un profesor jubilado —con una buena pensión, amigos
y una compañera— se ve alterada con la llegada de su hija a su casa, atravesando una crisis matrimonial, acompañada por sus dos hijos indisciplinados.